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Tipos de meditación budista: prácticas para 2021

Foto de Jason Cooper en Unsplash

Cuando decides aprender a domar tu mente con las senseñanzas del Buda, te darás cuenta de que hay muchos tipos de meditación budista. En este artículo hablaremos brevemente de los más populares.

Complejas visualizaciones budistas

Los Budistas Tibetanos, por ejemplo, primero reciben extensas enseñanzas sobre cómo realizar prácticas preliminares, las cuales son complejas y largas y que utiliza visualizaciones sofisticadas, detalladas y con muchos colores. Son prácticas de meditación efectivas y con resultados rápidos.

Después de años de hacer estas prácticas preliminares, reciben más enseñanzas para purificar la mente y cuerpo de karma energético sutil, mediante práctica yóguicas muy avanzadas, donde se trabaja más con la respiración y el cuerpo. Una vez que terminan esta purificación, reciben todavía más enseñanzas para purificar los obstáculos más sutiles de la mente para finalmente lograr la iluminación.

Su tipo de meditación budista es complejo, esotérico y muy colorido. Ideal para los que aman el ritual, las visualizaciones complejas y la cultura tibetana.

Meditación minimalista

En el Budismo Zen, el camino es completamente diferente. Es más minimalista.

En un inicio se aprenden los básicos (postura y cómo poner atención a la respiración), se reciben enseñanzas profundas sobre la realidad y, después de muchos años de meditar, el maestro otorga prácticas más avanzadas que consisten en reflexionar sobre acertijos que tienen como fin colapsar la lógica de la mente egoica. A estos acertijos o paradojas se les llaman “koans”.

Cuando el alumno está listo, se le enseña la práctica más simple y profunda de todas: shikantaza. Esta palabra significa “solamente sentarse”.

Suena fácil pero no lo es. El reto es justamente lograr hacer nada más que estar sentado. El Budismo Zen no se apoya en prácticas esotéricas, ni en visualizaciones. Para ellos, menos es más. Esto no quiere decir que sea mejor o peor que la meditación budista de la tradición tibetana. Simplemente es un sistema más para mentes que encuentran eficacia en una práctica austera.

Regreso a los básicos de la meditación budista

El camino que escogemos aquí en Active Dharma se basa en los sermones del Buda. La tradición que conserva estos sermones o suttas, es la del Budismo Theravada. En estos suttas, el Buda habla una y otra vez sobre el Sendero Óctuple, el cual, como su nombre lo indica, consiste en cultivar ocho prácticas: 

  1. Entendimiento correcto: Todos los actos tienen consecuencias, las cosas son impermanentes, uno mismo condiciona su vida.
  2. Intención correcta: Dejar de ser nocivo para beneficio propio y de los demás.
  3. Comunicación correcta: Abandono de comunicación falsa, agresiva, polarizante, conflictiva y de relleno.
  4. Acción correcta: Abstenerse de matar, de hacerse daño con intoxicantes, de robar o de ser nocivo.
  5. Medio de vida correcto: Ganarse la vida sin lastimar a otros.
  6. Esfuerzo correcto: Abandono de estados mentales nocivos y cultivo de estados mentales saludables.
  7. Mindfulness correcto: Vigilancia de la mente para abandonar hábitos nocivos y cultivar hábitos saludables.
  8. Concentración correcta: Cultivo de absorciones meditativas que purifican la mente de patrones sutiles nocivos.

Este sendero óctuple con frecuencia se resume en Tres Entrenamientos: Acción Saludable, Meditación y Sabiduría.

  • Acción Saludable: cultivo de comunicación correcta, acción correcta y medio de vida correcto.
  • Meditación: cultivo de esfuerzo correcto, mindfulness correcto y concentración correcta.
  • Sabiduría: cultivo de perspectiva correcta e intención correcta.

Si te fijas, te di un orden diferente: Si empezamos con Acción Saludable, la primera práctica es el cultivo de la comunicación, acción y medio de vida correcto.

Luego le sigue el cultivo de meditación (esfuerzo, mindfulness y concentración correcta) y termina con sabiduría (perspectiva correcta e intención correcta).

Pero el Buda dio otra ruta. En este sermón, él dice que se empieza con entendimiento correcto y luego con intención correcta. O sea, dice que empecemos con el entrenamiento de sabiduría.

“¿Qué es, bhikkhus, la noble concentración correcta con sus requisitos y soportes, es decir, entendimiento correcto, intención correcta, lenguaje correcto, acción correcta, modo de subsistencia correcto, esfuerzo correcto, y atención correcta? La unificación de la mente equipada con estos siete factores es lo que se llama la noble concentración correcta con sus requisitos y soportes.”

MN 117, Gran discurso de los cuarenta

De ahí se sigue con comunicación, acción y medio de vida, hasta llegar a la meditación, en donde el orden de práctica es: esfuerzo, mindfulness y concentración correcta.

Según el Buda, uno debe practicar meditación hasta al final.

Aquí unas instrucciones.

Foto de Boudhayan Bardhan en Unsplash

¿Cuál es la ruta correcta para practicar?

¿Primero acción, luego meditación y al final sabiduría?

¿O se empieza con sabiduría, luego acción y finalmente meditación?

En mi opinión, depende de la situación.

Si tu situación es grave, si estás pasando por una crisis muy fuerte, recomiendo que empieces por acción saludable. Es casi imposible meditar cuando tu vida es un caos. Ahora, esto no quiere decir que la sabiduría quede fuera. Para actuar de forma saludable necesitas una mente sabia. Esta la obtienes de forma externa. 

Buscas un psicólogo, un maestro espiritual, un coach, un sponsor o madrina/padrino de tu grupo, que te ayude a actuar de forma saludable.

Si tu situación no es grave, recomiendo que tomes la ruta que sugiere el Buda: empieza con sabiduría, luego con acción saludable y finalmente con meditación.

Aquí lo que haces es primero aprender a distinguir lo que es sano y lo que hace daño (sabiduría), luego purificas tus acciones verbales y corporales, para así crear un bienestar propicio que te permita meditar de forma tranquila, sin interrupciones.

En ninguna de las dos rutas se empieza con la meditación y hay una razón: La meditación budista surge de forma natural cuando sus ingredientes están presentes (acción saludable y sabiduría).

Si empiezas por la meditación, es muy probable que tu práctica sea forzada y, por consiguiente, sutilmente nociva.

Es decir, si una persona medita como loca todos los días, sin reducir su agresividad verbal (comunicación correcta), es posible que use la meditación como un escape de problemas interpersonales severos. Además, al meditar seguro se topará con dolor físico causado por la ira que no ha trabajado.

Si vas a entrarle a la meditación budista, recomiendo que conozcas los otros dos entrenamientos. Una vez que te familiarices, puedes comenzar a meditar.

Recuerda, las práctica de la meditación budista son: esfuerzo correcto, mindfulness correcto y concentración correcta.

Que puedas conocer los beneficios de la meditación budista.

¿Quieres aprender a cultivar tu salud mental con la meditación budista? Haz clic aquí.

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